viernes, 4 de septiembre de 2015

Una expectativa llamada hij@s!

Los ciclos de vida van marcados por estigmas y estereotipos sociales tan arraigados que a veces parece muy complicado lograr escabullirse de las presiones, primero por ser un(a) niñ@ "buen@", con calificaciones excelentes y de ser posible participar en una actividad extra escolar en la que puedas destacar por lo menos, medianamente.
Después, no te olvides de pasar rápidamente la adolescencia y dejar atrás tu rebeldía incomprensible para no estresar de más a la familia y a la sociedad con tus "desplantes" de adolescente.
De ahí, brincale rápidito a la "juventud adulta", escoge tu carrera, estudia, destaca y consigue el empleo soñado! Y ya que lo tengas, a lo que sigue!.... ¿Cuándo te independizas? Porque sí, ahora ya hemos aumentado esta pregunta en el ciclo antes de que tu edad provoqué la siguiente cuestión a cubrir: ¿Para cuándo te casas? Mantén presente que en cuanto lo hagas vendrá la siguiente pregunta inminente ¿Para cuándo el bebé?.... Y así, una y otra y otra vez, generaciones y generaciones vamos en este círculo de necesidades sociales por cubrir para ser considerad@s personas exitosas, de fiar y de bien.  

¿Cuántas veces no te han fastidiado todas estas preguntas? ¿Cuántas otras no te han puesto nervios@, estresad@ o hasta de malas? Te aseguro que por lo menos alguna vez lo has sentido! 
¿Por qué no dejamos de hacerlo? ¿Por qué sucumbimos a la tentación de los estereotipos y transmitimos a nuestras descendencias directas o cercanas esta necesidad de cubrir una expectativa que parece obligada para "sobrevivir" medianamente bien a este mundo? 
Conforme las épocas han avanzado ha sido más común escuchar a los padres de familia rezar frases del tipo: "yo dejaré a mis hij@s ser lo que quieran", "por mi con que pase el año está bien", "que estudien y trabajen donde les guste", "con que sean felices con su decisión no importa si no forman una familia" y otras tantas del estilo, sin embargo, en la sutileza del "poder" que representa ser el papá o la mamá, en el consciente o subconsciente, se ejerce la manipulación hacia la expectativa de lo que queremos o creemos más conveniente que sean o logren. Si lleváramos a la práctica estas frases hechas de libertad y felicidad con respecto a nuestros hij@s vs las presiones sociales, entonces no nos aferraríamos a que se mantuvieran en el colegio que elegimos como la mejor opción a pesar de verl@s padecer con el sistema educativo y sus habilidades de aprendizaje exigiéndoles adaptarse y regañándoles cuando no logran las metas y calificaciones deseadas -o necesarias- para permanecer y que no lo cataloguen como niñ@ problemátic@ o con nivel académico deficiente. Preferimos culpar a maestr@s, escuela o quien se deje antes de aceptar cambiarlo de la escuela que NUESTRA expectativa marcó como la adecuada. 

O qué decir de dejarles elegir la carrera, esto puede ser siempre y cuando la princesa no salga con que quiere ser mecánica o el príncipe decida estudiar ballet y dedicarse a la danza. Para evitarlo, buscamos hasta al perico si hace falta para que "influya" en él o ella y cambie su decisión; o mejor aún, nos aseguramos que desde pequeñ@s "decidan" y veladamente les acercamos juguetes y juegos de nuestra propia profesión "para irlos enamorando" y así, casi casualmente decidan irse en ese camino: juguetes de construcción, de doctor, crayolas y lienzos, instrumentos, en fin, cualquier cosa que los lleve por nuestro andar o el que esperamos que sigan.

Y conforme crecen ¿Cuántas veces no "bromear" en buscarse un(a) novi@ de "calidad" para "mejorar la familia", o lanzar las indirectas: "ya somos grandes, van a agarrar a los abuel@s cansados si no se apuran"? O ¿"No crees que ya estás grandecito para seguir viviendo con tus papás, vas a ahuyentar a todas las chicas"? Y si es mujer nada más adaptando la frase con el mismo mensaje ¡ya estás en edad de independizarte! 
¿Dónde queda entonces ese discurso de l@s dejaré decidir, ser libres y felices por sobre tod@s las cosas y no los someteré a los clichés sociales? 
Vamos a entender que no se trata de dejar a un pequeñ@ crecer a su "aire", ya les he escrito mucho en este blog y en otros espacios que me brindan la oportunidad, que si hay algo indispensable para el desarrollo integral y saludable de todo ser humano son los límites y las responsabilidades (http://amigoslarevista.com/2015/02/17/limites-y-roles/). 
Así que no mal entendamos. Nuestro deber es guiar su formación, brindarles oportunidades de educación académica, enseñarles el respeto a las normas, acercarles la gama de posibilidades para la toma de decisiones mismas que pueden derivar en consecuencias positivas o negativas y que deberán resolver y asumir por sí mism@s, no a través de papá o mamá y por supuesto, deber indispensable crecer junto a ell@s dándoles tiempo, cariño y mucho amor.

A lo que hago referencia es a la sublime tentación de llevarlos a cubrir la expectativa que de ell@s nos formamos desde el momento en que conocemos que llegarán a este mundo, porque todo papá y mamá se forma casi de inmediato su propia imagen de lo que su hij@ podrá llegar a ser. Y no está mal, al contrario! Es positivo que sepan que cuenta con papás que creen, confían y l@s saben capaces de conquistar el cielo si así lo desean. 
Solamente hay que tener cuidado de no caer en la presión eterna para que logren lo que nosotr@s deseamos de ell@s! Hay que mantener la mente y el corazón abierto para conocer y aceptar lo que cada hij@ trae en su "equipaje personal", dándoles la oportunidad de desarrollarse y cumplir con sus propias metas y expectativas, aunque éstas puedan ir en opuesto a lo que nuestra mente construyó en la ilusión como mejor para ell@s. 

Aceptemos que quizá nuestras decisiones no resultarán ser las mejores para sus habilidades y desarrollar sus potencialidades, en lugar de aferrarnos a un colegio, un deporte, una actividad que sólo lo frustra y le muestra el fracaso, regalémosles la oportunidad de crecer conociendo el éxito, el triunfo y la alegría de saberse hábil, fuerte y seguro de sí mism@. 
Y si tienes más de un hij@, con mayor razón! Que hay que llevar siempre presente, que cada un@ es diferente y lo que puede resultar perfecto para un@, para el otr@ puede ser un desastre total. 
Tarea difícil dejarlos abrir sus alas desde pequeñ@s para que nos lleven ell@s a nosotr@s a descubrir lo que en su interior llevan para triunfar. 

Tiremos al barranco las expectativas y comencemos a disfrutar la aventura de lo inesperado que todo ser humano traemos a este maravilloso mundo. 

Agradezco tus comentario y no olvides que tienes mis redes sociales para un diálogo abierto.

Saludos querid@s lectores!

Gaby Perusquia
Presidente SinCeraSer
TWTR: @gabapc



No hay comentarios:

Publicar un comentario